Año de buenos libros

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Esta actualización es para desear, a todo el que por aquí entre, una muy feliz Navidad y un mejor (al menos en ilusión, alegría y salud) año 2009. Que sea un año de buenos proyectos, de buenas letras y mejores libros, de felices sueños y de renovadas ganas de trabajar.
Ser un poquito mejor cada año es a lo que aspiro cada vez que llegan estas fechas, y es cierto que luego ese espíritu navideño se va olvidando con el paso de los meses (como es lógico), pero siempre queda algo de bueno que salva nuestra propia existencia; o al menos yo lo vivo así.
Se acaba el 2008 y comienza un nuevo año, haremos balance o simplemente nos quedaremos con el gusto que apenas deja el tiempo en los labios. Lo que sí que me queda este año es la alegría de saber que hice algo que me llena por completo, que opté por un camino que (lo sé) va a ser toda mi vida: los libros.

FELIZ NAVIDAD A TODOS

Belén

Cuerpo y finales

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Lo prometido es deuda, el post de hoy será exclusivamente de teoría. Viene bien este artículo porque sino me voy quedando muy retrasada en los temas teóricos. Tema de hoy: seguimos con las partes internas del libro, nombré los principios del libro y algunas premisas básicas. Ahora nombraré el cuerpo y los finales del libro.

Bien, el cuerpo del libro es el conjunto de hojas que pertenecen exclusivamente a la obra del autor. Al leer una obra propiamente dicha, desde su capítulo 1 hasta el punto y final, estamos buceando entre el cuerpo de la obra. Esta parte puede organizarse de diversas maneras, dependiendo del tipo y naturaleza del libro. No es lo mismo una obra científica o de divulgación, educativa, etc., que una obra puramente literaria, de ficción, poesía,... La manera de organizar el cuerpo del libro cambiará, pero generalmente se suelen dividir en partes, secciones y subsecciones. El libro, cuanto más educativo, cuanto más de divulgación científica,... más organizado estará, puesto que se tratan temas difíciles de asimilar leyéndolos de corrido. La división más importante es el capítulo (lección o tema en los libros de texto).

Cada uno de los capítulos está dividido en párrafos. En las obras literarias, cada parte o incluso en cada capítulo pueden venir introducidos por una portadilla interna. Ésta es una hoja cuya página impar suele llevar el número y/o el nombre del capítulo o parte, y a su vuelta (la página par) suele ir en blanco. La utilización y manejo de las portadillas internas queda en manos del compaginador pero la decisión de incluirlas dentro de una obra corresponde al preparador de la misma.

Y cierran la obra los finales del libro:
Sobretodo esta parte suele ser más extensa en diccionarios, enciclopedias, obras de divulgación científica, etc. Los finales del libro constan de: (algunas parte pueden suprimirse si la obra no lo requiere)
  • Apéndice
  • Anexo
  • Bibliografía: lista de libros que el autor a utilizado a la hora de estudiar el tema de que trata el libro, o libros que éste recomienda.
  • Índice Onomástico: referencia a nombres usados en la obra.
  • Glosario: referencia a términos.
  • Notas: si las notas a pie de página son tan extensas que dificultan la lectura de la obra, se suele decidir ponerlas al final.
  • Colofón: nota que lleva la información del impresor, la marca, cuándo se terminó de imprimir el libro y el lugar. También pueden llevar otros datos de la impresión.
  • Fe de erratas
  • Registro
Belén

de DILVE y otros caminos

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Puedo prometer y prometo que mañana seguiré hablando de las partes internas de un libro: cuerpo y finales. Lo tengo en cuenta y no me despisto del tema principal.

Aún así, durante el día de hoy estuve escudriñando ciertas páginas, ciertos recursos que creo que pueden y deben ser de utilidad en todos los ámbitos. Por eso hablo hoy sobre DILVE. Quizá sea "ese gran desconocido" para algunos, no tanto para otros... sea como sea me propongo exponer sus características, su funcionalidad y viabilidad, siempre enfocado desde mi experiencia (que es la única que tengo, aunque los comentarios están abiertos).

Vale, hagamos las presentaciones protocolarias: editores, libreros, biblitecarios, ... os presento a DILVE: que se enorgullece de ser un portal-servicio gratuito de información del libro en venta en España. Información bibliográfica al alcance de todos de manera sencilla, gratuita y rápida. ¿Qué más se puede pedir? A mí se me ocurren varias cosas: que sea eficaz, que sea (bien) promocionado y apoyado, que realmente la extracción de información sea de manera lo más sencilla posible, y sobretodo que sea constantemente actualizado.

Pero estamos en el buen camino en DILVE, desde mi experiencia la verdad es que me quedo sin palabras, porque de momento pude utilizarlo poco, a veces por falta de tiempo, a veces por otras razones prácticas. La finalidad de DILVE es básicamente realizar extracciones(3) de información de libros, (¡ojo! que estén cargados previamente en DILVE) pudiendo extraer todos los datos principales de un libro (título, autor, editorial, páginas, encuadernación, traductor, ilustrador, ISBN, cubierta, etc.) en distintos formatos.

En mi caso, necesito los datos para implementarlos en el software de gestión de nuestra librería. Hace poco hicimos un buen gasto de dinero para actualizar nuestro software, enfocando todos los esfuerzos en obtener una informatización de los datos mucho más eficaz que la anterior. El hecho de que yo pueda meter libros en mi programa de gestión de manera rápida y exacta es algo que optimiza mi tiempo y mi dinero; puesto que el volumen de libros que se reciben en una librería es exageradamente grande, todos los esfuerzos que se hagan por ayudar a mecanizar este proceso de carga de datos será bienvenido. La cuestión es simple: cada día se reciben muchas cajas llenas de libros, que deben ser dados de alta en el programa de gestión para luego venderlos (o devolverlos), el trabajo que esto genera es altísimo y se pierde mucho tiempo que podría utilizarse para lo que de verdad vale la pena: vender, ayudar y asesorar bien a los clientes, revisar y cuidar mucho más nuestros pedidos, etc. Si yo gasto el 80% de mi tiempo en meter libros manualmente... poco tiempo me queda para gestionar correctamente mi librería.

Este trabajo que se hace manualmente debe ser sustituido por el trabajo informatizado. Y digo debe porque en algunos casos no se lleva a buen término; parece ser que estamos condenados a dejar las cosas a medio en este mundo nuestro de libros: comenzamos a trabajar con SINLI, pero los distribuidores no completan las fichas de los libros correctamente, apenas llevan estas fichas 3 datos (título, ISBN y distribuidor, ni siquiera llevan la editorial o el autor). Entonces ¿de qué sirve tanto esfuerzo? Si SINLI es un buen recurso (que lo es) ¿por qué no se asegura su buen uso?

Tengo más preguntas y más consideraciones, pero lo dejo para otro post, prometo ya tener experiencias más exactas.

Belén

(3) adjunto en la columna lateral: Guía Rápida de uso DILVE: librerías.