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Una visión desencantada

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Hoy ha comenzado el salón internacional del libro… lo que llamanos normalmente como Liber. Este año tocaba tratar el tema del libro digital, una foto en primer plano de un eBook en el folleto informativo de Liber 2009 nos hacia imaginar que el sector del libro se volcaría con este tema, en favor de mejorar este tipo de servicio y lo que es más complejo: casar muy bien las piezas del puzzle “Lo que ya está y lo que estará”.

Pero muy para mi disgusto este tema sólo se trata en 3 stands, con marcas que comercializan eBooks de distintas marcas y se dedican a dar charlas sobre lo que YA SABEMOS. ¿Y las editoriales? ¿para cuándo? Me temo que las editoriales de cabecera, digamos las editoriales que son el ABC en el mundillo del libro, …digamos ninguna editorial aborda este tema seriamente, ni siquiera trata de mostrar un nuevo contenido digital para la palabra escrita (en papel).

De nuevo me vuelvo a decepcionar con unas muestras más bien parcas en libros, en novedades que realmente lo sean, con un hermetismo casi ritual para poder entrar en algunos stands… inclusive para pedir un catálogo de novedades (oh my God!). Y ahí me detengo un poquito más, para hacer más sangre aún: ya costaba que soltaran sus malditos catálogos de novedades, pero clama al cielo que en muuuuuuchas ocasiones lograbas acceder a ellos y, oh sorpresa, resulta que eran del año 2008/2009… no quiero herir las sensibilidades de nadie, ni meter el dedo más de lo debido en una crisis que nos afecta a todos los niveles, …pero un poquito más de seriedad es posible, yes we can! Para un librero, como es el caso, conseguir un catálogo de novedades en una feria del libro es importante, por no decir que si se va de allí sin ellos es que ha perdido el tiempo soberanamente… y después que cada uno se busque la vida.

Cambio de párrafo para intentar ponerle la nota positiva al asunto, porque sí he visto cosas que puedo y debo rescatar de la “quema”. Los preciosos puntos de libros de Ras, el ambiente de Edelvives, su gran apuesta por la buena ilustración, el impresionante mundo de Taschen con unos libros maravillosos y unas novedades que estoy deseando verlas en nuestro escaparate estas Navidades, la apuesta por nuevas redes de comercio y nuevos soportes que son inminentes para muchos, para todo hay un detalle positivo de la experiencia.

Seguro que hay algo más detrás de la puerta, tendremos que abrirla, ¿no?

Belén

PD.: ¿alguien sabe dónde está el stand de Dilve? lo llevo buscando desde las 10:00 am.

Manejando las tablas y las presentaciones

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Supongamos que hemos leido todo lo que teníamos que leer.
Supongamos también que hemos tenido una suerte bárbara, y encontramos justo lo que queremos editar, lo que se ajustaba a nuestra idea (vuelvo a hacer mención a la importancia de la línea editorial) y queremos comenzar el proceso de edición.

Con el original en la mano, y el informe de lectura en la otra, el editor tendrá como objetivo convencer, o convencerse a sí mismo en el caso de que la editorial sea suya jeje. Y para convencer de que tu proyecto es el bueno, que es el que ha de publicarse, hay que ingeniárselas preparando los documentos necesarios, elaborar tablas de viabilidad económica, de competencia del mercado, conociendo un poco más a su autor y comprobando que no hay primeros errores de base que pueden tirar por tierra el trabajo realizado.

Es necesario por tanto, elaborar un dossier que refleje con claridad:
  1. lo que quieres editar
  2. por qué lo quieres editar
  3. y cómo lo quieres editar*

*Creo que vuelvo a repetirme pero las claves "qué", "por qué" y "cómo" son importantes y hay que tenerlas nítidas en nuestra mente mega-editora.

Y ese dossier será presentado al comité editorial mediante una presentación de diapositivas que resumirán los puntos más importantes del dossier. Y de todo este jaleo saco una pregunta obvia: ¿cómo elaboro mi dossier y mi presentación? En el curso dieron 2 soluciones al uso: Excel y Power Point (ambas atinentes al señor Gates). Pero realmente me niego en rotundo a poner (y menos públicamente) un post recomendando estos dos programas; más que nada porque no los utilizo y es absurdo hablar de algo que uno mismo no usa por razones firmes XD.

Concretando: Numbers y Keynote.
Con Numbers podremos elaborar hojas de cálculo, índices, glosarios, tablas, planes de viabilidad, tiempos marcados para realizar el proyecto, gráficos con los datos de ventas, etc...
Con Keynote tendremos una presentación de diapositivas realmente chula. Si queremos que sea doblemente chula lo mejor es: ¡con el 1! - seguir siempre un mismo patrón en todas las diapositivas, ¡con el 2! - olvidarnos de dibujitos predeterminados que despistan, y sólo poner las imágenes necesarias y que den apoyo al texto (todo lo demás sobrará, seguro), ¡con el 3! - reflejar los puntos más importantes de la propuesta editorial, los más importantes son los que hacen que tu prouesta sea sólida, no se recarga más una parte de la presentación para equilibrar otra que está menos elaborada,... mostrar lo que el proyecto es, sin doblez, y ¡con el 4! - esquematizar los textos: una presentación no es una presentación cuando hay párrafos de 10 líneas... para eso está el dossier y tus explicaciones durante la presentación (no leer literalmente de la diapositiva, nota mental importante).

Saber manejar los programas de hoja de cálculo y presentaciones es necesario (ya sean de Microsoft o de Apple), y cuanto mejor sepamos exprimirlos, más productivo el trabajo. Nunca viene mal darse un repaso a esos programitas tan sencillos pero que nos resuelven la vida en más de una ocasión. Ya mañana voy comentando los "interiores" del dossier.

Belén

Resaca de Navidad, con la calculadora

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Después del parón navideño, alargado unos cuantos días más, vuelvo a las andadas. Las fechas de Navidad fueron bien recibidas por nuestro empeño, y éste tuvo su recompensa. Muy en contra de lo que puede parecer, el libro sobrevive un año más (o mejor dicho: nosotros sobrevivimos un año más).
El éxito de la campaña de Navidad fue rotundo y renovador, pero no creo que sea por la gran calidad de los libros editados, tampoco creo que haya sido por el empuje de las asociaciones, ni mucho menos que fuera gracias a los comerciales que mandan todo a tiempo y sin problemas, es más, me atrevo a decir que tampoco se debe exclusivamente a que "este año se opta por regalar más barato", "la gente busca un regalo con el que acierte seguro y que no le cueste mucho" (frases que ya he oído decir varias veces). En nuestro caso, sin duda alguna los buenos datos de estas fechas se deben a un largo y duro trabajo que se lleva a cabo durante TODO el año; son los frutos recogidos del esfuerzo constante y el progreso que nos autoimponemos los libreros. Después, obviamente, todo ayuda; no hay una razón única para el éxito, pero es de justicia darle al César lo que es del César.

Iba a postear sobre los informes de lectura, pero me pareció más "importante" escribir lo anterior... y que no se escape de entre los dedos. Mañana escribo sobre los trabajos del editor y sobre qué hacer cuando te llegan los originales. Primer paso e imprescindible de un editor: leer. OH!

Belén

de DILVE y otros caminos

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Puedo prometer y prometo que mañana seguiré hablando de las partes internas de un libro: cuerpo y finales. Lo tengo en cuenta y no me despisto del tema principal.

Aún así, durante el día de hoy estuve escudriñando ciertas páginas, ciertos recursos que creo que pueden y deben ser de utilidad en todos los ámbitos. Por eso hablo hoy sobre DILVE. Quizá sea "ese gran desconocido" para algunos, no tanto para otros... sea como sea me propongo exponer sus características, su funcionalidad y viabilidad, siempre enfocado desde mi experiencia (que es la única que tengo, aunque los comentarios están abiertos).

Vale, hagamos las presentaciones protocolarias: editores, libreros, biblitecarios, ... os presento a DILVE: que se enorgullece de ser un portal-servicio gratuito de información del libro en venta en España. Información bibliográfica al alcance de todos de manera sencilla, gratuita y rápida. ¿Qué más se puede pedir? A mí se me ocurren varias cosas: que sea eficaz, que sea (bien) promocionado y apoyado, que realmente la extracción de información sea de manera lo más sencilla posible, y sobretodo que sea constantemente actualizado.

Pero estamos en el buen camino en DILVE, desde mi experiencia la verdad es que me quedo sin palabras, porque de momento pude utilizarlo poco, a veces por falta de tiempo, a veces por otras razones prácticas. La finalidad de DILVE es básicamente realizar extracciones(3) de información de libros, (¡ojo! que estén cargados previamente en DILVE) pudiendo extraer todos los datos principales de un libro (título, autor, editorial, páginas, encuadernación, traductor, ilustrador, ISBN, cubierta, etc.) en distintos formatos.

En mi caso, necesito los datos para implementarlos en el software de gestión de nuestra librería. Hace poco hicimos un buen gasto de dinero para actualizar nuestro software, enfocando todos los esfuerzos en obtener una informatización de los datos mucho más eficaz que la anterior. El hecho de que yo pueda meter libros en mi programa de gestión de manera rápida y exacta es algo que optimiza mi tiempo y mi dinero; puesto que el volumen de libros que se reciben en una librería es exageradamente grande, todos los esfuerzos que se hagan por ayudar a mecanizar este proceso de carga de datos será bienvenido. La cuestión es simple: cada día se reciben muchas cajas llenas de libros, que deben ser dados de alta en el programa de gestión para luego venderlos (o devolverlos), el trabajo que esto genera es altísimo y se pierde mucho tiempo que podría utilizarse para lo que de verdad vale la pena: vender, ayudar y asesorar bien a los clientes, revisar y cuidar mucho más nuestros pedidos, etc. Si yo gasto el 80% de mi tiempo en meter libros manualmente... poco tiempo me queda para gestionar correctamente mi librería.

Este trabajo que se hace manualmente debe ser sustituido por el trabajo informatizado. Y digo debe porque en algunos casos no se lleva a buen término; parece ser que estamos condenados a dejar las cosas a medio en este mundo nuestro de libros: comenzamos a trabajar con SINLI, pero los distribuidores no completan las fichas de los libros correctamente, apenas llevan estas fichas 3 datos (título, ISBN y distribuidor, ni siquiera llevan la editorial o el autor). Entonces ¿de qué sirve tanto esfuerzo? Si SINLI es un buen recurso (que lo es) ¿por qué no se asegura su buen uso?

Tengo más preguntas y más consideraciones, pero lo dejo para otro post, prometo ya tener experiencias más exactas.

Belén

(3) adjunto en la columna lateral: Guía Rápida de uso DILVE: librerías.

Libre, libre, librero

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Una cosa me lleva a la otra, y no termino de hacer una cosa cuando estoy pensando en otra. Toca hacer estudio del mercado, ver como va la competencia, qué ideas ya se han publicado usurpándote el sitio en los canales de venta por tan sólo cuestión de tiempo (^_^), cómo está el sector del libro en el cual queremos incluir el nuestro, etc. Todas esas cosas, que como ya dije, nos encantan.
Haciendo balance de todo me encontré con los datos de siempre, unidos a un texto que leí hace poco dan por resultado un post como éste. Según el informe sobre el Comercio Interior del Libro en España 2007 hay cifras conmovedoras:

Las Librerías y las Cadenas de Librerías siguen siendo los principales canales de venta de libros y un 47% de la facturación se realiza a través de estos canales. BIEN*.

Las Librerías han bajado su facturación un 1,1% respecto al ejercicio anterior (992 millones), a pesar de ello es mayor que la cifra del año 2005 en que se facturaron por este canal 960 millones de euros. No tan BIEN, pero habrá que consolarse... podría haber sido peor*.

Las Cadenas de Librerías alcanzan los 483 millones, un 4,5% más que en 2006, recuperándose del ligero descenso sufrido en dicho año. Era de ESPERAR*.

Los Hipermercados aumentan un 2,3% su facturación. Manda CARAJO*.


¿Y por qué me interesan precisamente estos datos? Porque da la casualidad de que la que escribe estas líneas ahora mismo tiene en propiedad, mejor dicho en co-propiedad, una flamante librería. Sí, sí... de esas que su facturación baja un 1,1% pero a pesar ello nos tenemos que felicitar. De un tiempo a esta parte ya he escuchado en varias ocasiones: en distintos medios, en distintos formatos y en distintos momentos, que los libreros somos un poco llorones. Vale, lo confesamos, pero es que aquí quien no llora... ya se sabe.

Como parte de una librería me veo obligada a reflexionar sobre el tema de que: 1- en mi librería se vende menos, 2- en las grandes cadenas suben las ventas (que en cierto modo contábamos con ello) y 3- en los hipermercados aumenta la facturación en un 2,3% (nuevo competidor, que se ponga a la cola). ¡Qué menos que hacer pucheros!

Ahora en serio, quizá cuando digo que formo parte de una librería se viene a la mente ese tipo de librería estática, con libros apilados, con un vendedor muy suyo, poco amigo de las tecnologías, donde la estética no cuenta porque se tiene una visión muy bohemia de los libros, etc. En algunas ocasiones pasa que se habla de libreros/librerías en ese tono. Y nada más lejos de la realidad. Libros 10 (he aquí su nombre) es una librería dinámica, un sitio donde se apuesta por la innovación cultural y tecnológica, una librería que podrá gustar más o menos pero lo que nadie podrá decir es que no arriesga. El equipo que forma parte de ella está compuesto por gente joven, y los que quizá no lo son tanto, doy fe de que apuestan por el mundo del libro con una mirada distinta y tradicional a la vez (combinándolas lo mejor que se puede). Promovemos la animación a la lectura de tantas forma como podemos y aún así, nos vemos en muchas ocasiones con el agua al cuello. ¿Soluciones? ¿Se trata exclusivamente de dinero? ¿Reciben apoyo las pequeñas librerías por parte de las editoriales?

No hablo de las librerías virtuales, que es otro tema, sólo tiro al aire bloguero mi reflexión: si las grandes superficies, no especializadas en vender libros, facturan más que las pequeñas librerías que dedican su vida a dicha causa... ¿algo no está fallando? ¿no se está facilitando mucho las cosas a algunos y a otros no tanto? Sólo son preguntas...

*Notas mías, no constan en el informe de comercio interior del gremio de editores.

De estrujarse el cerebro

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De la nada más absoluta puede surgir un chispazo que transforme la quietud en movimiento. Ayer comentaba el modo futurista de pensar del editor; cuando se ha estrujado bien el cerebro, normalmente, tiene que salir zumo... o ideas factibles, es entonces cuando todo el engranaje comienza a desperezarse, contento de ello.

Si la idea es viable en el futuro, habrá que trabajarla de forma brillante en el presente. Cuidar, limpiar y transformar una idea es una de las tareas más bonitas, directamente proporcional a peor valorada. Pero es el primer paso y si comenzamos saltando demasiado estamos perdidos.

  1. ¿Por qué quiero editar esta idea?
  2. ¿Cómo lo voy a hacer?

Dentro del primer aspecto nos encontramos con dilemas que, a priori, no deberían ser muy complicados de exponer. Se trata de hacer una justificación por escrito de aquello que has analizado ya: interés editorial, oportunidad, qué publicaciones son del mismo corte que la que tú pretendes, y estudiarlas, el autor de la obra, público al cual te vas a dirigir y al cual pretender acercarte.
El segundo aspecto es jugar un poco más, creo yo, a las aventuras. El cómo editar algo es un tema serio, puesto que no sólo se van a tratar los recursos materiales necesarios, sino también los humanos. Cuantificar y valorar todo eso es un castillo de naipes: pero hay que hacerlo. Así que en este apartado expondremos el formato más adecuado, colaboradores que se necesiten para lectura del original, corrección, ilustración, maquetación y diseño, impresión, distribución y venta.

Se ve que de una semilla pequeña va naciendo algo más grande. Ahora toca ser jardinero, o editor que para el caso viene siendo lo mismo.

Fijando la línea

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Cuando se piensa en modo editor se piensa de manera futurista, una idea es algo factible cuando en el mismo momento en que la piensas te vas al futuro para ver si es viable o no. Sin ser editora (todavía) ya tengo que ir pensando como una de ellas, y esto hace que me vaya enterando de ciertas cosas que este oficio lleva de serie.
Tuve, tengo y tendré muchas ideas en la cabeza, pero un buen porcentaje de ellas ni siquiera llegan a mi cuaderno de notas por ser inviables (aunque buenas). Y esto me da pie para hablar de uno de los primeros temas que estudiamos: la línea editorial.

Cualquier empresa que vaya a empezar su actividad tiene que tener un informe, un proyecto ya desarrollado donde se mire el presupuesto con el que se cuenta, los objetivos de la empresa, un estudio del sector donde va a participar, etc. Una editorial, aunque a veces pienso que sea otra cosa más romántica, no deja de ser una empresa pura y dura, un negocio que se monta para ganar dinero, o por lo menos no perder jeje. Por eso, pienses lo que pienses acerca de este mundo, si quieres montar una editorial, lo primero que tendrás que hacer será plantearte una serie de preguntas base:

  • ¿Qué quiero editar?
  • ¿Cómo lo quiero editar?
  • ¿Para quién lo quiero editar?

Esas preguntas son las más básicas, y sólo pongo esas porque no me gustan los post muy largos (y de esos ya hay alguno). A partir de esas 3 preguntas se proyecta la línea editorial: que es un texto donde se le dará respuesta a las preguntas anteriores y a otras, donde cada editorial mostrará sus cartas. La línea editorial no es un texto maravilloso y adornado, bohemio y utópico, no debe ser eso; es ahí donde se demuestra la honradez y la coherencia del editor. El contenido de la línea editorial debe ir acorde con la realidad de los libros que se editen y plubliquen, en el presente y a lo largo de toda la "vida" de la empresa. Mantener dicha coherencia es sumamente complicado, y más cuando se viven tiempos tan cambiantes.

Todas las editoriales, ya sean grandes o pequeñas, han de tener fijada su línea editorial, una línea que se debe fijar de manera muy clara para que todo el engranaje editorial vaya pisándola de forma segura; y digo más, deben tener bien presente esa línea para que sus publicaciones sean profesionales, reconocibles y viables. Un libro que no encaje con la línea editorial de la empresa siempre será algo raro, siempre será algo imprevisible para su estudio... puede salir muy bien, bien, mal o muy mal, pero será un paso en falso en coherencia (siempre desde mi punto de vista). En cualquier web, de cualquier editorial, podemos encontrar un texto que resume la visión general de esa línea. Sin querer dar publicidad a nadie (porque ni me pagan ni quiero) diré aquí que una de las editoriales más serias y profesionales a la hora de seguir su línea editorial es Kalandraka. Obviamente, esto es una opinión personal, hay muchísimos ejemplos más.

Los libros no digi-evolucionan

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libro.

(Del lat. liber, libri).

1. m. Conjunto de muchas hojas de papel u otro material semejante que, encuadernadas, forman un volumen.

2. m. Obra científica, literaria o de cualquier otra índole con extensión suficiente para formar volumen, que puede aparecer impresa o en otro soporte. Voy a escribir un libro. La editorial presentará el atlas en forma de libro electrónico.

6. m. Der. Para los efectos legales, en España, todo impreso no periódico que contiene 49 páginas o más, excluidas las cubiertas.



Esta información puede leerse completa en el diccionario virtual de la RAE: Pinchando aquí.

Comienzo de esta forma queriendo introducir el tema en cuestión. Ya que no pienso ser rigurosa, en ningún momento, en algunas de mis expresiones, al menos creo que debo comenzar con datos objetivos y aceptados por todos.

Si vamos a editar libros, lo mínimo es conocer de qué estamos hablando cuando decimos esa palabra. Obviamente lo primero que se me pasa por la cabeza es mirar el diccionario, mirar artículos de opinión de aquí y de allá que complementen a la definición dada, y después intento sacar mi propia conclusión.

Aspectos formales aparte, hay algo en el libro que lo diferencia de cualquier otro objeto definible: su rasgo de no mutación (o lo que yo vengo a llamar "la no digi-evolución* del libro"). Es ahí, al menos para mí, donde radica el secreto y la clave de los libros. No mutan, no cambian, no alteran su contenido, no se transforman, no, no y no. Un libro se escribe y pasados 15 años (si se ha conservado mínimamente bien) está tal y como se escribió, si en la segunda página aparecía la palabra "pato", trasncurridos los 15 años la palabra "pato" seguirá donde estaba sin variar nada. Esto parece y es obvio, no descubro nada, pero a mí me gusta recordármelo.

La palabra escrita queda y queda para siempre, y no sólo queda la palabra, sino que también perdura intacta la razón de la misma. Los libros se escriben por alguna razón, y ésta permanece inseparable al mismo libro para siempre; da igual el tiempo que pase, o la interpretación que se quiera dar tiempo después (ésta sí puede y quizá debe variar): sólo habrá un libro original y una razón. Y ni una cosa ni otra varían.

Es por eso que el libro permanece desafiante en medio de una sociedad tan cambiante: hoy se piensa esto pero mañana lo contrario, hoy se llevan los cuadros pero mañana las rayas, y lo que hoy es bueno mañana puede ser malo, así sucesivamente. El libro se erige como arma para nuestra débil memoria, y para nuestra cultura al hacer frente a tiempos venideros. Por eso, a lo largo de la Historia y también en el tiempo presente, hay gente a la que los libros le molestan bastante. Es este poder, y no otro aspecto formal, lo que me mueve a montar todo el chiringuito que es hoy en día mi vida.



* digi-evolución es un término que hace alusión a una serie japonesa de dibujos. Parecidos a los Pokemon, los Digimon tenían la particularidad de digi-evolucionar, es decir, pasar a ser otra cosa, otro estado mejor, más fuerte y poderoso. Pido disculpas por la comparación.

2 cosas de 10.000

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De la situación del libro en España, nadie mejor que un librero para darnos buena cuenta. Por suerte, algunas veces por desgracia relativa, en ese aspecto tengo variada experiencia. Algunas veces trabajando para librerías ajenas, y otras trabajando en mi propia librería, tengo cierta tendencia a pensar de forma librera.

Tuve que hacer un ejercicio entrevistando a un librero, y en eso creo que me llevé la palma, porque tuve la oportunidad de entrevistar a la mejor librera de este país (sin exagerar). Creo que podría ser algo bueno, que esa entrevista estuviera grabada en buena calidad. De todo lo que se habló, destaco un par de cositas: una de ellas está mencionada ya en el post anterior, y es el tema de las devoluciones de libros, y otra es la debilidad de la cadena del libro en el proceso de distribución. Se nota mucho que en ese paso hay un eslabón que no encaja, que algo falla (sea lo que sea, y sin buscar culpables). Es un problema de fondo y no de personas.

Por tradición, por miedos, por complejidad, por lo que sea la cadena de producción de libros estaba bastante anticuada. No cabía en la cabeza que frente a una sociedad informatizada, el mundo del libro estuviera parado a verlas venir. Hoy en día se ponen soluciones y se da lugar a un cambio evidente que lleva a grandes ventajas para todos. Pero a lo que iba: estos avances no se dan en la misma medida con la distribución (que afecta también al librero, y por tanto a las ventas).

Devoluciones de libros y distribución. Dos cuentas pendientes que tiene el mundo del libro: una por exceso y la otra por debilidad. En cuanto pueda subiré algún podcast en los que se hable de esos dos temas. ¿Qué se devuelve?, ¿cuánto? y ¿por qué?, ¿qué le sobra y qué le falta al video-truco de la distribución de libros en España?, ¿qué papel juegan las distribuidoras "independientes"?, ¿para quiénes sobran?

Vendo menos-edito más

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Y vamos entrando poco a poco, hay que ver lo que gustan los números en este mundo de letras. Lo primero que vimos en el curso fue un documento sobre el estado del libro "actual" en España. Informe sacado de la página web del gremio de editores, que todo el mundo puede descargarse (al final pondré un enlace).

Hay datos muy destacables en todo el informe: 68.930 títulos editados (incluidas las reimpresiones), ese dato figura en el informe de 2006, no cuenta ni 2007, ni el presente año. Podéis imaginar que este número ha subido considerablemente. Y ahí voy, al punto de "vendo menos-edito más". Parece un disparate pero es así; quizá en cualquier otro sector, si las ventas van mal, se reduce el stock, pero en el mundo del libro no. Es innegable que este mercado de letras, cultura, libros (llamadlo como queráis) pasa por un momento crítico, la amenazante crisis, la falta de interés por la lectura, el abosluto vacío en una educación que forme gente lectora, y el desafío de las nuevas tecnologías hacen que los libreros sufran realmente lo suyo para vender.

Y ante eso nos encontramos que el número de títulos editados aumenta (ummmm dónde estará la trampa). Las editoriales recurren a este invento para contrarrestar las devoluciones de libros, que cada vez aumentan más. Lo digo más fácil: si yo le vendo a un distribuidor 10 títulos, y éste me devuelve 9... o publico otros tantos títulos para volvérselos a vender o cierro el chiringuito. Y esa es la pescadilla que se muerde la cola, porque la cantidad no siempre lleva implícita la calidad y eso, a la larga, pasa factura.

Con esto vengo un poco a reflexionar sobre los datos, la importancia de los datos para un editor, pero quizá la solución pase por atajarlos de una manera distinta. Nadie puede vivir al margen de las estadísticas, pero ¿puede uno enfrentarlas con una mirada distinta? Ese es el reto.


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Documentos sobre el comercio del libro. -Pinchando aquí-
Federación de Gremios de Editores de España
fgee@fge.es

Imagen: Woman reading in garden. Autor desconocido
George Eastman House Collection.

Yo, editor

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Lo primero que se tiene en mente al acercarse al mundo editorial es una idea vaga e irreal de la misma. Un castillo de naipes, que presupones muy grande, de repente se hace gigante en cuanto te acercas lo suficiente como para (querer) entrar.
Se empieza lógicamente por las definiciones, esas que tanto nos gustan.
Sin ningún tipo de rigor diré que para mí, editor es aquella persona que dirige y participa activamente durante el proceso de creación, publicación y promoción de un libro. Desde las ideas hasta los libros hay un proceso único que se desarrolla en función de las capacidades del editor: propias y de decisión respecto a personas ajenas. Y los libros se "parecen" a sus editores, igual que los hijos se parecen a los padres.
La imagen bohemia del editor se pierde entre el humo del mercado hoy en día. Es difícil a veces separar formas de pensar y de vivir, formas de leer y de comprar, formas de editar y de vender. El equilibrio entre unas y otras, creo yo, es lo que da paso a buen proceso de creación.

Belén

IMAGEN: Still-life with fruit bowl, flowers and books, William Shewell Ellis, 1910.
George Eastman House Collection.